domingo 30 de noviembre de 2008



Imágenes…
Tonalidades que se precipitan hacia un abismo repleto de sentidos, búsqueda del interior, abrigo del alma.
Junto a la plasmada forma se realzan por sobre el universo un constante movimiento de fluidos, en una gran rueda elíptica que desprende las órbitas de ese instante, momento que desgasta el pensamiento abrupto de lo que tenemos delante nuestro.

Físico, material… simplezas y nada más.

Lo que no se puede tocar nos lleva hacia lo verdadero, un mundo en donde solo los estados superiores existen, un mundo en donde la materia no ocupa lugar, ni posee forma, solo la danza de nuestras almas que viajan como luces, resplandores que el hombre no conoce, sentimiento de amor y eternidad.

¿Cuan grande es lo que poseemos, como se puede medir?

Uniones que nos delatan un asomo de sabiduría en las imágenes que abrigamos con tanto celo, ellas que nos inundan y alimentan ese mundo que yace en lo infinito de nuestro ser.

Así crezco en medio de este mundo, llevando un poco de mí, entregando en cada paso y palabra lo que soy.

lunes 20 de octubre de 2008


Frente a un nuevo cielo… fugaz y certero cruza el firmamento, un horizonte lejano, detrás de mares y montañas.
Colmas las mañanas de luz, reflejo del agua en mi rostro, palabras que no bastan, momentos que se alejan con el pasar de días eternos, de noches oscuras sin sueños y
frente a los ojos siempre estas tan firme, con una belleza que inunda el alma de aquellos que caminan sin destino.
Ciego me vuelco hacia un sordo sonido que proviene del destino, tu mirar me persigue, el calor me abandona…
Maldito y bendito mundo que lleva las luces por distintos caminos, heridas que no dejan de sangrar y delante del antiguo altar me rindo, caigo sobre las piedras,… el existir… eso que nos da y nos quita, un fruto del que nunca probaran mis labios, una lágrima que nunca dejará de correr por la piel.
La claridad nuevamente abandona mi cuarto, y solo llegan los silencios, las pausas y lo que no se debe decir, ni recordar.

viernes 10 de octubre de 2008


Un nuevo viaje, cielos nuevos y tierras nuevas esperan al final de este recorrido que posee mi caminar. Una forma de concreto, metal y asfalto se despide de mi cuerpo, misterioso espacio que devela el andar por sobre el universo, un frío intenso en medio de luminarias y oscuridad, y otra vez dejo mi corazón para ser pesado en el juicio de los dioses.

Un fénix renace y deja su estela en el firmamento, libertad que despliega sus alas de un color blanco, sentido onírico que colma el interior afligido.

Dejo mis huellas de gloria en los palacios imaginarios y me entrego sin pensar a la humanidad, estímulo que nace confundiéndose con las partes, una risa de un niño a mi lado me hace recordar inmensos momentos de aventuras, de princesas y de guerreros, de llantos sin consuelo, de vida resplandeciente.


Un fénix renace y deja su estela en el firmamento…

Y aquí estas acompañando mi viaje siendo mi sueño y mi tierra, tan poco uno ofrece en la vida, que no se da cuenta que el tiempo es corto,… un fragmento,… un instante.
Una sutil brisa que brinda a mi rostro la frescura de la mañana, , las estrellas se alejan y me envuelve el calor, respirar profundo que libera nuevamente los latidos de mi corazón, las historias se asemejan al vaivén de plumas trasladadas por el viento, se alejan y regresan, se confunden en una danza perfecta.
Poseo mundos brotando de mi cabeza y cada uno de ellos repleto de soles que integran su calor a los recuerdos vividos, no hay fronteras, ni espacios, ni tiempos que liguen mi esencia a la materia.
Una sonrisa desprenden mis labios, atraen el sabor de este dulce comienzo, un néctar elaborado por la simpleza de vivir rodeado de maravillas sin precio, de historias del corazón, de un mirar alejado de las heridas.
Caricias etéreas que cubren la tierra y las grietas de mi piel me murmuran suavemente al oído mil nombres, mil lugares, mil sueños. Una nueva mañana junto a nuevas ficciones me es entregada por voluntad de un todo, comienzos en senderos de oro, existir libre, sin cadenas… sin miedos…

jueves 9 de octubre de 2008


Explota en movimiento pendular dibujando en la imagen el tiempo atrapado, un espacio confundido dentro de un oscuro universo.
Los instantes son capturados entre las mil formas, y lees… y observas… buscando comprender la efigie que desprende colores tan oscuros.
Te acercas y mi cabeza estalla, se divide confundiéndose con los extremos, danza el alma un ritmo único, no hay límites para detener el pulsar cardíaco, y después de la tormenta regreso a mi mismo y sin dolor.

Bajo la mirada de un hombre gris las nubes se acercan desde el firmamento oscuro, los blancos y negros confundiéndose en tonalidades tristes que avanzan vertiginosamente motivados por ese viento descontrolado del este.
Pero debajo de aquellas nubes existe un faro, no importa la tormenta, su luz seguirá guiando a pesar de la lluvia que se avecina.
Puede saltar al firmamento, puede ser magia, puede abrazarte y estar contigo en el instante que los dolores lleguen, en las diversidades que nos alcanzan constantemente de aromas que traen consigo angustias y penar.
Ayer miró atrás y vio que tan solo dejaba muy poco, todo lo que existía estaba delante de él, la exclamación de su alma, las sensaciones de su cuerpo, ¿que habría pasado si los caminos hubieran sido diferentes?, una encrucijada que subestimó el destino arrastrando de la visión los temibles opuestos.

miércoles 8 de octubre de 2008

Palabras de un caído.

Tan rápido te alejas... y mis manos vacías de tu calor, etérea imagen dilata mis pupilas, y en medio de la oscuridad tu silueta resplandece.
Vuela libre en este mundo y crece, las cadenas que nos unía se han roto y en este instante mortífero vuelvo a caer tendido sobre el suelo, en una tierra de dolor, en donde la ceguera su puede palpar y oír.
Uno más entre tantos caídos, migajas del cielo, azote del infierno…
Marcado caminaré por desiertos sin palabras, sin un rojo amanecer, sin la negra noche, y detrás de las imaginarias plumas se acerca el frío y ese cielo que eras tu ahora es mi flagelo… mi castigo.